Una historia de amor marcada por la distancia y el gusto por la literatura clásica, las primeras ediciones y los libros de segunda mano con anotaciones a los márgenes.
La esperanza es sentarse a leer cartas sobre colecciones encuadernadas en cuero y con los bordes dorados, mientras enciendes un cigarro con una cerilla y su olor acaricia todo el escenario.
Solo dos actores acompañados con una voz en off y una historia, una de las tantas que merece ser contada sobre un escenario.
2 comentarios
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Luisinho
7 jun 2006 | 07:23 PM
xikilla... que profunda te pones a veces, mira que te gusta la nostalgia, historias que deben ser contadas, y escritas, uhm... me ha traido recuerdos, no se ni como he venido a parar a tu blog (es que me aburro un poquito hoy :P), hala a ver si sigues escribiendo que tienes tu blog un poco abandonado! un biko wapetona
Zumodemanzana
18 jun 2006 | 08:03 PM
Es el devenir y el escaso tiempo libre para escribir.. Ahora que llega el verano espero ser más constante. Besos!